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Falsos Horizontes.

Cartel del documental “Falsos Horizontes” Foto tomada del blog de “Cine en Serio” sin pedir permiso ni nada.

Un twit de contenido político publicado desde mi cuenta hace que mi amigo @devuelta me conteste que ha visto un documental que le ha deprimido mucho. Ese documental se llama “Falsos Horizontes”, y gracias a @cineenserio he podido verlo a través de Filmin. El documental es bastante básico, un tipo que se mete en la acampada de Sol y graba a gente hablando de cosas. Hasta ahí bien. Como bien dice mi amigo @devuelta en su post, no sabemos de qué pie cojea el autor, lo que nos limita a la hora de valorar la muestra de testimonios. Sin embargo en mi particular experiencia con gente que participa en las asambleas, y habiendo asistido a algunas de las movilizaciones de mi ciudad creo que es bastante representativa. Esto no quiere decir que todo el mundo sea como los que aparecen ahí, ni que lo voy a exponer se aplique necesariamente en todos los participantes del movimiento 15-M, de hecho me referiré explicitamente al movimiento en sí, o a mi visión sobre el movimiento, así que espero que no aparezca ningún ser humano ofendido por las generalizaciones que vaya a hacer. Los individuos que componemos la sociedad cada vez somos más escasos en recursos mentales, no nos gusta pensar, nos quedamos con los titulares, con los mensajes sorprendentes. Lo haceos al hablar de política, lo hacemos a hablar de nuestros problemas, y lo hacemos al leer la prensa. Sólo hay que darse una vuelta por las Redes Sociales para entender de lo que hablo.

Entonces empiezo. Por un lado está el documental. Una película algo larga y pesada en la que, como he expuesto anteriormente se muestra a una serie de personas (no las he contado) contando diversas cosas, desde porqué están ahí, qué piensan del movimiento, futuro, la crisis, etc. Temas de actualidad y que servían de referencia en el movimiento. Si la muestra de las personas está realizada para vilipendiar el 15-M desde luego lo han conseguido. Si la muestra pretende ser neutra y se escoge un poco de todo, la depresión es inminente, y si la muestra se ha escogido como foc de promoción de la acampada y posterior movimiento, desde luego se ha lucido. A mi me resulta neutra pero más tirando hacia el lado crítico del movimiento, quiero decir, si se hubiera querido hacer daño hubiera sido aún más fácil, pero no llega a ser un muestro neutro. Respecto del documental poco más se puede decir, porque no da para más 83 minutos de metraje de gente hablando y algunas imágenes más, pero básicamente es eso.

El visionado de este documental me va a servir, sin embargo, para hablar un poco del 15-M y sus resultados, de rescatar algunas cosas que expresé en su momento (hace ya dos años que se iniciaron las acampadas) y un poco de generalidades del elemento scial de este país. Parece, incluso, que voy a hacer algo serio.

Una de las fotos más compartidas por la red de la multitud en Sol.

Voy a empezar por los aspectos negativos del 15-M. La muestra de testimonios que aparecen en Falsos Horizontes me resulta representativa, como ya he dicho. La gente se pone a hablar de Estados, de Bancas, de Lobbys ultra poderosos, de conspiraciones, de maltrato al pueblo, de conspiración, de corrupción, de vivienda, de paro, de dinero, de educación. Completito. Sin embargo, todo se expresa de manera muy vaga. Las ideas no son profundas, se quedan en un análisis superficial. Se divide todo en dos bandos, los buenos y los malos. Se extrapola la protesta a “la voz del pueblo”, asumiendo que su mensaje debe ser compartido por toda la capa de población que se considera pueblo, o que no son “ellos”, los malos.

Esto no sería nada del otro mundo en casos concretos, pero por desgracia parece ser el elemento natural de las personas que se dicen con sentido crítico. Los protestones (en el sentido más cariñoso posible), aquellos que saben que esto no funciona, que esto tiene que cambiar, que todo es una mierda, y quieren hacer algo, pero no saben como. EL movimiento 15-M es un estallido de indignación – para mí el nombre de indignados que le dieron los medios de comunicación era excelente -, pero claro, los estallidos de indignación nos hacen perder el norte, son reacciones en caliente, sin valoraciones, en los que sólo se ve la superficie. El movimiento 15-M sin embargo se auto denominó revolución, y la revolución es otra cosa. Al estallido 15-M le faltaban muchas cosas, unos valores, unos objetivos, una estrategia, una estructura, y muchas otras cosas más. No podía ser una revolución. Era un toque de atención a una sociedad adormilada.

El 15-M hablaba de democracia y participación, sin embargo los elementos de participación ciudadana estaban y están muy abandonados. No podemos decir que no estamos en una democracia participativa si no participamos de ella. No podemos pensar que un gobierno va a cambiar radicalmente por la presión de un número elevado de gente en las calles unos días, sobre todo si ese grupo numeroso no sabe exactamente qué quiere que el gobierno cambie. Si no existen grupos de presión social no hay nada que hacer. Y el 15-M ni siquiera se ha instaurado como grupo de presión. El movimiento pretendía que decenas, cientos de personas que jamás han trabajado de manera asamblearia participara en unas asambleas copadas de personas diciendo de todo, desde cosas con el máximo sentido y analizadas hasta magufadas como hablar de biodanza y el poder de las piedras.

El 15-M pasó de 0 a 100 en muy poco tiempo, y lo que podría haber sido un hito para la participación social se convirtió rápidamente en un sindiós sin pies ni cabeza donde nadie sabía muy bien a lo que se iba allí. Creían que iban a cambiar el mundo, pero cuando cambias algo, lo más importante es saber porqué lo sustituyes. Y allí no estaba claro.

Imagen de la Plaza de la Encarnación, Sevilla. Esta cantidad de gente en mi ciudad sólo se ve en Semana Santa, Feria, o algún partido de fútbol. Origen de la foto: ABC

Aspectos positivos del 15-M. Partimos de la base que la española es una sociedad tradicionalmente dormida. La explosión de gente saliendo a las calles por todo el país para demostrar su indignación ante un sector dirigente totalmente calamitoso y corrupto era un soplo (un vendaval) de aire fresco, sobre todo para la gente que participaba en los diversos movimientos sociales que veía cómo se abrían nuevos caminos y por la posibilidad de “reclutar” nuevos elementos a sus diversas luchas.

El 15-M abrió la posibilidad de que mucha gente recelosa de los diversos movimientos sociales y sus ideologías participara activamente y se planteara la posibilidad de iniciar su camino en esto de la participación ciudadana. Era una burbuja de colores para los protestones, un mundo aparte,una burbuja. Conozco personalmente a varias personas que se han ido implicando en diversos ámbitos a raíz del 15-M, pero no dejan de ser pocas. Durante días, semanas, meses, el movimiento dio voz a los que habitualmente no la tienen, dio esperanzas a jóvenes y mayores de una sociedad activa y participativa que cambiara la miserable situación que la clase dirigente sin oposición había creado. Sin embargo, era una burbuja, y como tal, pinchó.

Conclusiones varias. El 15-M por tanto sacó a la luz varias cosas. Por un lado un sector de la sociedad que tenía ganas de hacer algo por cambiar esto sin saber cómo. Como contraprestación, esa gente quería que se lo dieran todo mascadito, repetía y repite eslóganes con una facilidad pasmosa, que atemoriza al más pintado, todo disfrazado de la necesidad de un espíritu crítico. Demostró que en la sociedad civil española, en la base de ésta, hay un montón de soldados dispuestos a la guerra, pero, por otro lado, demostró una falta de oficiales que dirijan a esa masa. Porque esa masa quería estar dirigida. Porque la sociedad se dividió en dos corrientes de opinión que hacían sacra o demoníaca a las asambleas y sus decisiones.

En mi opinión un proyecto, desde su nacimiento, debe tener unos objetivos claros, una misión, unos valores a aportar, y un camino a seguir. Eso requiere estrategia. Si bien todo esto puede ir cambiando en el desarrollo de una actividad constante, debe ser imprescindible partir de esa base. Con la improvisación, con una neutralidad alejada de la realidad no se puede llegar nunca a nada. Sobre todo si contra lo que te posicionas es un Estado, es decir, no puedes luchar contra una estructurada más que construida improvisando. Por eso un contingente de la policía antidisturbios puede con una masa de miles de personas en cuestión de minutos. Ellos tienen un objetivo y saben como conseguirlo, sus adversarios no saben en ningún momento qué hacer. Extrapólese este ejemplo a cualquier situación de oposición, ya sea en una discusión con argumentos o en un partido de fútbol.

A pesar de todo, el movimiento, como digo, me parecía fantástico. El problema viene cuando se pincha la burbuja. Si os fijáis atentamente en las declaraciones de los entrevistados en el documental, se aprecia de manera espectacular un individualismo muy preocupante. Desde el primer señor que dice que lo unico que no te pueden quitar es tu lucha, hasta la señora que dice que viene de trabajar y que ella tiene que mantener a la familia, el chico que dice, “yo ya lo decía al principio” o el indigente que habla de la solución a sus problemas. Todo esto legó a un punto de egolatría, la gente fue porque tenía que estar, porque ellos no podían dejar de participar en este hito histórico que iba a cambiar el país,  de hecho se convirtió en uno de los reclamos. Finalmente ni siquiera era una masa indignada, sino que era un gran contingente de individuos que, ante todo, pensaban en su propia participación. Esto no deja de ser una consecuencia de esa falta de objetivos claros.

Como lo era, de la falta de estructura, que absolutamente todo se escuchara, que nadie dijera nada acerca de algunos asuntos que eran cualquier cosa menos serio y que convirtió una queja política en un auténtico circo. Porque de creencias y modos de vida no se hablaba aquí, hasta que algunos los metieron en las asambleas, y no existía un filtro real. Otro ejemplo de esto eran las pancartas con el lema libertad de expresión mientras se cargaban las tintas con un cámara, un currito, que estaba allí haciendo su trabajo. El miedo a que algunos medios hablaran mal del movimiento demostraba eso, la falta de una estructura propia que luchara contra eso.

En una conversación mantenida cuando se inició todo este tema llegamos, el grupo que estábamos hablando, que esto sólo serviría para algo si de toda esta masa de particularidades salían grupos más o menos formados de trabajo contínuo que llevara a cabo una serie de acciones, con su estructura, objetivos, valores, etc. Si toda la gente que había en las ciudades españolas se hubieran organizado, mientras o a posteriori en grupos de presión local, otro gallo cantaría, pero de nuevo se ha pasado a un estado de relativa calma social, que, con  la que esta cayendo, es extraordinariamente sorprendente.

 

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Lector, mejor aprende inglés.

¿Es usted lector habitual? ¿le gusta tener en su casa los libros de sus autores favoritos? ¿es de los que va a una librería y se lleva siempre dos libros más de los que fue a buscar? Pues tenga muy en cuenta esta recomendación que voy a hacerle: APRENDA INGLES. Y ya me dirá usted, querido lector, que para qué va a aprender inglés si los libros en castellano se leen igual, y no le faltará a usted, avezado amigo en el disfrute de literatura varia, se leen igual, pero, estamos en crisis.

Esto de la globalización es una cosa curiosa, y una de sus ventajas es que uno puede acceder a productos de diversos países con un sólo click de ratón (bendito internet). Hace poco, leí una reseña, era un libro de historia (yo estoy terminando la Licenciatura de Historia), una biografía de Joseph Goebbels, de Toby Thacker, que está publicada en España por Ariel. Rápidamente fui a buscar el libro, que costaba un precio fijo de 29,90 €, tapa blanda, en las librerías españolas. Por simple curiosidad me puse a mirar en Amazon, el gran almacén de internet, y allí estaba, el libro, en el idioma de Shakespeare a un precio diferente, exactamente costaba 7,66 £ (8,65 € ), en tapa blanda, y 20,04 $ (13,81€) en USA. Al final terminé comprándolo a 12,16 € a una página de libros de segunda mano inglesa, que incluía los gastos de envío, en la edición de tapa blanda ( de bastante mejor calidad que la de Ariel, además), y en 5 días estaba en mi casa. En España no estaba el libro de segunda mano disponible.

Había leido en varias ocasiones de esta situación con los libros en otros países, así que me dio por mirar más, no he mirado en otros idiomas por falta de tiempo, pero intentaré ampliar esto con libros en Italia y Francia, me dicen que en Alemania y Dinamarca también ocurre esta situación, pero desconozco los idiomas como para entrar en librerías online a lo loco.  Así que he dedico unos minuos de mi tiempo, que tampoco han sido demasiados, en comparar algunos libros:

El mencionado arriba, Joseph Goebbels. Life & Death, de Toby Thacker

UK – 8,65 €

USA – 13,81 €

ESP – 29,90 €.

1Q84, Haruki Murakami: 

UK – 10,80£ (12,20€) Tapa dura

USA – 18,73$ (12,91 €) Tapa Dura

ESP – 26,00 € Tapa Blanda.

Se da la paradoja de que este libro está en su edición española de Tusquets a 17,99 € en UK y a 13,17 € en USA.

– Sunset Park, Paul Auster:

UK – 8,39 £ (9,48€) Tapa Dura

USA – 10$ (6,89 €) Tapa DUra

ESP – 18,50 € Tapa Blanda

Como ha pasado en otras ocasiones , uno tiende a pensar en las traducciones que hay por medio, etc. Por si no había quedado claro el caso del libro de Tusquets (edición española e impresa en España, con sus gastos de transporte y todo), he buscado dos libros de autores españoles traducidos al inglés, y en la edición española.

El Misterio de la cripta embrujada, Eduardo Mendoza: 

UK – 7,19 £ (8,12 € )

USA – 12,95 $ (8,92 €)

ESP – 6,95 €

Curiosos este, que es el unico caso donde aparece más barato, aunque bien es cierto que la ediciones inglesa y americana son libros de tapa blanda y el español es tapa blanda bolsillo.

El Espía de Dios, de Juan Gomez Jurado:

UK –  4,99 £

USA – 5,60 $

ESP – 9,95 € (descatalogado)

 

Como se puede observar, es mucho más barato leer en inglés que en castellano, aún habiendo sido escritos originalmente en nuestra lengua esas obras. No me he querido meter con los e-books y el engaño tan atroz que quieren hacer desde las plataformas “oficiales” y la maravilla que resulta en muchas ocasiones comprar para el Kindle. Las comparaciones las he realizado en Amazon y la casa del libro. No se cómo andan otras librerías en UK y USA porque apenas he utilizado (cosa que va a cambiar a partir de ahora), pero según e cuentan no dista mucho de esto, y, además l mercado de segunda mano es brutalmente bueno. Pero, lo más curioso de todo esto es que si analizamos en profundidad, los libros de los que hemos hablado en estos países son aún más baratos. No se me da muy bie hacer percentiles a mi, pero con una regla de tres muy básica podéis llegar a la conclusion, con este último dato: Las rentas per cápita de los tres países son: UK – 36596 $ (FMI 2009); USA – 46715 $ (FMI 2010); España – 29594 $ (FMI 2009).

 

Así que, lector empedernido bebedor de páginas que no quiere dejar de comprar libros en papel: aprenda inglés, su bolsillo lo agradecerá.

Del #15M y sus posibles consecuencias.

El movimiento #15M no es más que una respuesta a la somnolienta sociedad en la que vivimos. Una respuesta que se ha dado en el momento en que no ha habido siglas establecidas por la costumbre, el tiempo, o las ideologías (sean lo que sean actualmente éstas). Un llamamiento anónimo, a expresar toda la frustración que sentimos. una llamada desesperada a hacer algo. ¿El qué? Pues esa es la gran duda.

Lo primero que me hizo pensar en el asunto más profundamente es porqué este llamamiento ha sido ampliamente seguido, apoyado, y abrazado sin miramientos por tantos miles de personas en España, cómo han conseguido movilizar a gente de todas las edades, de todos los grupos sociales, en un mismo momento, y sean tan pocos los que hayan cuestionado por un momento adherirse a la causa. Me aparecen varias respuestas:

1) Movimiento declarado apartidista, no han mostrado afinidad por ningún partido político, han desaparecido los tradicionales sindicatos (y los no tradicionales), ni han aparecido banderas con siglas de ningún tipo.

2) No hay caras visibles, todo se ha hecho de manera horizontal desde el primer momento, buena organización, y, sobre todo, buena predisposición de los asistentes por participar ordenadamente, con criterio, y mucho sentido común.

3) Parece ser que no habrá beneficiados políticos, por el momento, entre otras cosas, porque aun no está demasiado claro, o directamente no existen, líderes de tres al cuarto con más ganas de protagonismo y un sillón que otra cosa.

Otra de las preguntas es, porqué ahora. Ahí la respuesta es más sencilla, hay elecciones. Pero, no es tan sencillo, hay elecciones municipales, y, en las televisiones, radios, periódicos, sólo vemos a los líderes nacionales de los grandes partidos tirándose piedras unos contra otros, nada de las ciudades. La política en España se ha vuelto nefasta. Los intereses partidistas están por encima de  todos los ciudadanos, y así es muy difícil sentirse identificado, no ya a nivel nacional, sino a nivel local, es imposible.

La aparición en las redes sociales de algunos de los “representantes de los ciudadanos” sólo ha servido para demostrar, otra vez, lo alejados que están de la realidad que les rodea, de lo jodidísimas que están las cosas. Y, para más INRI, cuando uno se plantea dar un cambio a través de los canales democráticos, nos encontramos con un panorama más desolador si cabe, no hay alternativas. No hay  ni un sólo partido que demuestre que todo esto le simporta, y, si los hay, en la teoría, en la práctica se desdicen una y otra y otra vez. El ejemplo más claro son los discursos anticorrupción, se les llena la boca de honradez con tanta velocidad que sus listas se llenan de imputados por corrupción.

La gente ha reventado, vale, pero… ¿ahora qué? esa es la gran pregunta. Ahora, todos los ciudadanos que han acudido a estas manifestaciones, concentraciones, acampadas, protestas, llámenlo como quieran, deberían asociarse. Me explico. Cada uno de los asistentes, pongamos el caso de Sevilla, entre 1000 y 2000 personas , es de su padre y de su madre, y, fuera de las reivindicaciones de sentido común que se llevan a cabo en todas las protestas en España, cada uno tendrá , creerá, pensará, en un camino para la solución de ese problema. Por eso es importante unrise, por afinidades, por intenciones. Habrá quienes piensen que organizar actos culturales es la manera de  educar a la sociedad,  y por elo deberían crear un colectivo que se dedicara a organizar conciertos, representaciones teatrales, exposiciones, etc. Otros pensarán que es el acto del día a día en el barrio por donde se empieza, y para ello deberían organizarse en colectivos vecinales para la mejora en su barrio, apra que cumplan con las promesas, y con todas las necesidades que surjan, y así hasa el infinito.

¿Que es difícil? Sí, por supuesto, pero la mecha que ha encendico este 15M no puede apagarse sin que la polvora explota. Y si no somos capaces de continuar con esto, si esto sólo queda como el reflejo de una rabieta, si esto pasa de #spanishrevolution como hablan algunos a la #spanichberrinche de la que hablan otros, estamos acabados. Que se demuestre la fuerza, qe los caminos se hacen andando, y entre todos podemos pararles los pies a esta panda de sinvergüenzas.

Un abrazo, y mucho ánimo a todos los participantes en las concentraciones y acampadas por todo el país.