Prométeme que serás Libre – Jorge Molist

 

He leído estos días un libro que no paraban de recomendarme. Me lo recomendaban lectores de bestsellers y gente más avezada en otro tipo de lecturas; me lo recomendó un ama de casa y un “compañero de batallas”. Así, que dejé a un lado los prejuicios que cierto tipo de obras literarias me producen, y me interesé por su lectura.

 

Es una obra de las que están de moda ahora, un hecho novelado en un contexto histórico concreto. Los personajes reales están bastante bien definidos y el marco histórico está un par de escalones por encima de la mayoría de libros del género.

 

Sin embargo, y por un poco de deformación profesional, voy a centrarme en algunos errores, no concretos, sino generales que comete el autor al afrontar la obra desde el punto de vista ambiental. Si bien, como ya he dicho, el contexto histórico y los personajes reales están bien colocados en la trama, y el contexto está muy bien estudiado, la manera de afrontar este último desde el unto de vista mental me resulta algo conflictivo.

 

Una de las razones para no aceptarlo es la aparición de varios anacronismos, algo muy habitual, sobre todo a la hora de establecer los diálogos de los personajes y su manera de actuar. En uno de los diálogos, que más me llamo la atención, uno de los personajes, homosexual declarado, hablaba de clases sociales. Las clases sociales, como concepto, no llegan hasta la revolución francesa, y, aunque bien pudiera ser que el hijo de un comerciante floreciente, aunque repudiado, tuviera en mente el contenido del concepto, no lo usaría con esas palabras. En el SXV, en Castilla y Aragón no hay “clases sociales”, hay estamentos, cerrados, diferenciados, y autónomos.

 

Por otro lado, refleja bien el deseo de libertad de los pescadores, ya que la libertad suponía no someterse a un señor, aunque bien la autoridad del rey o del ámbito eclesiástico no se solía poner en duda, sí algunos abusos, sobre todo cuando faltaba pan.

 

Otras minucias que el autor refleja y me parecen equívocas es el manejo habitual de dinero en efectivo que tienes los personajes, en la ciudad es bastante posible, pero me parece bastante excesivo su uso.

 

Y dejando a un lado los errores contextuales, para mi el autor adolece de un defecto grande en su narrativa al tener que parar la trama para explicar diversos conceptos históricos, o algunos procesos. Un ejemplo claro es la explicación que hace del porqué una relación amorosa no podría ser bien hallada por algunos motivos estamentales y de posición social, creo que no haría falta detallarlo explicitamte, sino que debería tener los recursos suficientes para hacerlo implícito a la trama. Por el contrario, las descripciones del trabajo en el Scriptorium son bastante buenas y aclaratorias para el lector que desconociera cómo funciona un lugar así.

 

Esas explicaciones, que sin más se podrían soportar en una obra del género, conllevan un absurdo en la narrativa (siempre desde mi opinión, claro) y es la ambigüedad personal que a veces muestra Joan, el protagonista. Una mezcla de inocencia que no se va perdiendo a lo largo del relato, que me llevan a la conclusión de que un chico huérfano desde los 13 a los 20 años en la Barcelona del XV, con esa inocencia hacia lo desconocido, con una candidez ignorante, no podría haber sobrevivido tantísimo tiempo, y con tantas desgracias encima. Esto, además, choca con la capacidad que se le atribuye en tantas otras cosas, y una serie de valores anacrónicamente otorgados, tanto al protagonista como a sus protectores a lo largo del libro.

Protectores que, por otro lado, a la segunda ocasión ya hubieran tenido perdido al niño, porque no se le puede salvar de todas y cada una de las instituciones de justicia del momento, apoyándose, además, en una solidaridad con el que sufre que tampoco existía demasiado en la época, al menos en las élites.

 

Un novela más del genero, que abusa de esos capítulos cortos que e hacen imposible dejar la lectura en el momento en que te enganchas a la historia, con un héroe contemporáneo en otros tiempos, con aventuras y desventuras, que si bien las esperas de antemano, no por ello dejas de estar expectante.

 

Una obra más, ni buena ni mala, aunque más tirando a lo segundo en lo que a calidad literaria se refiere, pero entretenida y de lectura rápida, algo que buscan muchos lectores. Muy bien documentada en algunas cosas, pero que aun así comete errores típicos de estas novelas en generar anacronismos sentimentales y sociales.

Anuncios

Publicado el 21 agosto, 2011 en Libros y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: