Los presupuestos participativos de Sevilla siempre me parecieron una actividad digna de admiración. Una asamblea ciudadana decidiendo los designios de “los dineros” para su barrio. Sin embargo, el año pasado tuve la enorme desgracia de participar, y, hasta hoy, sólo me ha traido dolores de cabeza.
Yo, y otras muchas personas del barrio, sacamos a nuestros perros a un solar semiabanado que hay cerca de casa. Ese solar está junto a un parque con forma de U, en el que el solar es el centro. Un solar que lleva años sin usar, que poco a poco se estaba convirtiendo en un auténtico vertedero, que tenía la puerta abierta, y varias vallas rotas.
Sacar a los perros allí no es por gusto, tiene sus razones. Una de ellas es que allí no molestabamos fñisicamente a nadie, los perros podían correr a gusto, y jugar, y no se podrían escapar, porque, aunque hay varias vallas rotas, las atamos con cuerdas y bridas para que no hubiera posibilidad de escape. Tras casi un año allí, a diario, y sin ningún tipo de problema, y a tenor de los rumores que decían que eso era suelo municipal, decidí presentar a Presupuestos Participativos la posibilidad de que aquel solar, o, al menos parte de él, se convirtiera en uno de los parques para mascotas que se estaban construyendo en la ciudad.
Acudí al centro cívico del distrito para informarme del funcionamiento de los presupuestos, donde, la animadora sociocultural me pone en contacto con el presidente de la AAVV de la zona, informándome de que ellos, interesados en que se le de un uso al solar, están en contactos con el distrito. Llamé a su presidente, y me comentó que el solar era del Instituto Municipal de Deportes, y que se estaba negociando con ellos la cesión de parte del solar para la creación de una UTS (Unidad de Trabajo Social), dentro de ese edificio se encontraría un futuro local para la asociación de vecinos, y se cedería parte del suelo para albergar unos campos de petanca.
Aun así, presenté la propuesta. Al poco tiempo se puso en contacto conmigo la directora del distrito San Pablo-Santa Justa, Mariam González Cabanesm para comunicarme que el solar no se podría realizar, ya que el IMD no les cede nada del suelo, y que se cambiaría al parque contiguo, siempre que Parques y Jardines diera su aprobación. Hasta ahí bien, la propuesta pasa los filtros necesarios y llegan a la asamblea.
Salieron los resultados de las votaciones de la asamblea, y, contrariamente a lo que pensábamos, la propuesta es la que más puntos recibe en su sección (Obras e inversiones). La propuesta era viable, y así nos lo comentan. Aún así, ha de pasar más filtros. Una comisión designada para ello, se dirige lugar por lugar a cada uno de los lugares donde se deben hacer las obras, y otorga más o menos puntos según una serie de criterios. En ellas nos otorgan algunos puntos más, y seguimos siendo la propuesta con más puntos de su sección.
Ahí no acaba la cosa, las propuestas finales pasan a los llamados foros, donde se debaten varias cosas acerca de las propuestas, en ella se da una valoración final de la propuesta como VIABLE, y de ahí, al foro de presupuestos, donde se le otorgan cuatro mil euros como presupuesto final para la realización de la obra. En teoría, no debe haber problema, la obra será realizada en primer lugar, al ser la más puntuada del distrito en su sección.
Pero ahora llega lo bueno. En una asamblea, hace poco, donde se debatían los cambios para el autorreglamento que rige los designios jurídicos del sistema de presupuestos participativos tenemos la inmensa suerte de contar con la presencia de Marian González. Nos cuenta algo sobre la prórroga de los presupuestos , ya que el pleno del ayuntamiento no ha aprobado aun los de este año, etc. Le pregunto por el plazo de ejecución de las propuestas aporbadas y presupuestadas y me dice: “lo vuestro va a estar dificil, ya que parques y jardines está eliminando TODOS los parques de perros que hay por la ciudad” la razón de esta actitu, segun ella, era que los operarios de parques y jardines eran jardineros, no barrenderos.
Hasta aquí todo puede parecer normal, pero no lo es, y empiezo por partes. Parques y Jardines no sólo no está eliminando de la ciudad las zonas para mascotas, sino que está fomentando su uso a través de convocatorias de actividades lúdicas con los animales. Es decir, la señorita MArian González, directora del distrito San Pablo, me ha MENTIDO en una asamblea pública, y oficial.
Pero es que la cosa no queda aqui. Además, de, ahora, tener que seguir luchando por todo ello, desde hace algún tiempo estamos recibiendo en el solar la visita de la policía municipal. Estas visitas se trata de decirnos que tenemos que salir afuera, tomarnos los datos, y amenazarnos con denunciarnos a la próxima vez. Estas visitas, según lso propios policías, se basan en las llamadas continuas de un vecino “denunciando” (y lo entrecomillo porque no hay denuncia formal, sólo llamadas telefónicas y anónimas para nosotros) nuestra presencia en el solar. Fue la Policía Local la que echó un candado sobre la puerta central.
Seguíamos yendo allí, entrando por las ya citadas vallas rotas, hasta que un día la puerta apareció sin candado. Entonces, seguismos entrando por la puerta, y las vallas cerradas de nuevo para evitar las salidas inoportunas de los perros. Ahora, han echado un candado a la puerta, y otros a las vallas, pero no ha sido la policía, ha sido un vecino. Ese vecino, que tiene algún problema serio con nuestra presencia allí. Si, sólo sacamos nuestros perros. Se ha decidido a encadenar todos y cada uno de los accesos al solar, seguramente, incurriendo en algún tipo de delito.
¿De qué nos ha servido presentar una propuesta, defenderla, movilizar a la gente, acudir a la asamblea, votar la propuesta y conseguir que mas gente de la que allí estaba presente la votara? Bueno, pues nos ha servido para tener un proyecto presupuestado y aprobado al que Marian González, directora del Distrito San Pablo, se niega a dar el Sí último, por, según la rumorología, una especie de connivencia de la directora del distrito y el presidente de la AAVV, que es quien realmente se opone al proyecto. Nos ha servido para que el Distrito envíe continuamente a la policía local allí, donde nunca habían acudido, a decirle a una serie de personas con perros que no pueden estar allí, para que los vecinos vean claramente que nosotros debemos estar haciendo algo malísimo allí, porque tienen que venir día si, día no, a “reñirnos” y a tomarnos los datos. Y ha servido para que algún vecino , tomándose la justicia por su mano, se dedique a apropiarse indebidamente de una terreno perteneciente a una corporación municipal.
Todo este embrollo, me ha servido para darme cuenta de que realmente somos unos ciudadanos de segunda, que nuestro voto, nuestra palabra, no importa, siempre y cuando suponga una interferencia en las habituales relaciones de micropoder en las ciudades. Me he dado cuenta que los proyectos sólo son proyectos, y que, al final, siempre ganan los mismos.
Pero la cosa no se va a quedar así, no. Vamos a luchar hasta la más última consecuencia porque nuestra palabra, como ciudadanos de pleno derecho, tenga efecto. Porque las decisiones tomadas, porque el tiempo pasado, porque lo sudado y hablado, se cumpla. Esperemos tener apoyo de otras instituciones, de los altos comisionados a los que acudiremos. Porque la corrupción comienza en tu barrio. Y gente con este comportamiento no merece cobrar un salario municipal, o, mejor dicho, no merece que permitamos que cobren del erario público.
Comentarios recientes