Factor Humano 2008

Hoy ha concluido el ciclo de conferencias organizado por la Universidad de Sevilla y Corchea 69 Producciones llamado Factor Humano. Esta ha sido la segunda edición del ciclo, de la anterior edición no tuve noticia alguna, de ésta si, y he tenido la suerte de participar. Lo que se antojaba un ciclo más para conseguir créditos de libre configuración, se convirtió nada mas conocer el programa del evento en una gran inquietud.
Ya el título promete, Factor humano, ¿Qué cabe esperar?. Esta pregunta, tan amplia, tan compleja, con tantas respuestas, no ha sido, sin embargo contestada, y, bajo mi punto de vista, no era ese el objetivo. El objetivo, para mi, no era mas que abrir un foro de reflexión acerca del futuro de las humanidades, un foro de debate para que las futuros titulados universitarios conozcamos la opinión sobre el mundo, sobre los humanos, y, por tanto, la humanidad y las humanidades, de personas con un cierto grado de influencia, tanto en sus ramas, como en la sociedad en general.
Y el encuentro no puedo comenzar mejor, Ana Maria Matute, ese genio de la palabra, de los mundos infinitos, hizo, casi sin quererlo, el mayor alegato a la vida, y a la lectura, que, para ella, van de la mano, es una exposición clara y sincera donde a todos nos quedó claro que si la infancia sigue en manos de esta mujer, quedan muchas y muy buenas generaciones.
Continuó con Arturo Pérez Reverte, en una, para mi, bastante intrascendente conferencia acerca de su vida y milagro, hay a quién le pareció interesante, pero yo me quedo con el ácido y beligerante articulista del semanal.
Emilio Lledó me dejo muy clarito que no debemos apagar las luces que muchos han ido encendiendo a lo largo de la historia, pero que debemos perfeccionarlas para que poco a poco den más y más claridad a lo que se avecina.
Nicolás Sartorius nos hizo un analisis del nuevo orden mundial que se está forjando, y una, no muy compartida por mi posible solución a las posibles desavenencias, hablando muy ampliamente del problema de los paises subdesarrollados, del que debe ser el nuevo reparto del poder y de los recursos.
Joaquín Araujo Ponciano hizo un alegato al ecologismo, que a más de uno, seguro, le debió calar muy hondo, justo antes de que Jessica Jaques nos explicara desde una perspectiva Kantiana de la estética del arte contemporáneo, las nuevas creacionesy las nuevas tendencias.
Federico García Moliner, que estuvo presente entre el público en todas las ponencias hasta ahora citadas, y que sólo faltó a dos mas durante todo el encuentro, nos proporcionó su visión de la cultura y sus ciclos. Nos enseñó un estudio sociológico acerca la actuación de los Estados en la cultura y sus efectos, y me alegró que una personalidad como él, auténtica institución mundial, estuviera tan preocupado por el papel de las letras en un mundo de ciencia.
Iñaki Gabilondo ha demostrado por enésima vez que no se casa con nadie, y que, aunque trabaje para PRISA, no se casa con ningun grupo de comunicación, y que, el control ejercido por éstos sólo nosotros podemos frenarlo.
Carlos Martinez Shaw volvió a poner en relieve la actualidad, más centrado en la cultura occidental en sí, pero con un análisis que sólo los buenos historiadores son capaces de hacer. Tenía alguna pregunta para él, pero el turno de debate lo ocuparon esos a los que parece que hoy todo el mundo persigue, los que mi compañera Pá tilda de “juventudes peperocatolicas”, una pena que no se entienda ni la mitad de una ponencia.
Josep Monserrat nos regaló su visión de la cultura occidental y los aportes que puede y debe hacer a una humanidad cada vez mas globalizada y, para mí, monótona, visión que no comparto en absoluto, pero que no dejó de parecerme interesante.
Cerró la tercera jornada un diálogo entre Pérez Royo, García Calderón y Baltasar Garzón. Saqué en claro sólo una cosa, el sistema judicial y el penitenciario necesitan algunos cambios, y parece que dos de sus máximos exponentes están de acuerdo en ello.
En la última jornada, la conferencia inicial por parte de José Luis Temes me la perdí, así que poco puedo aportar sobre esto. Sin embargo, disfrutamos muchísimo de una ectura poética por parte del jerezano Jose Manuel Caballero Bonald, y muchísima más, del siempre delirante Antonio Fraguas, el gran Forges, quién ha sido capaz de mantener en una auténtioca marea de risas a todo un auditorio con 900 personas.
Una experiencia maravillosa que además me ha reportado 4 créditos que vienen al pelo. Sinceramente, gracias a corchea 69 por ofrecernos un encuentro como este, y al secretariado de extensión cultural de la US por apoyarlo. No olvidaré esta experiencia, sobre todo con algunos de los ponentes, que fueron sencillamente magistrales, y ya estoy deseando de que se organice el del año venidero.











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