Todos al Bosque

 

Censura

 

 

Porque las personas honradas no sueles llevar grabadoras escondidas debajo de la chaqueta, ni tampoco notarios por el brazo a fin de que levanten acta de cualquier conversación, esta columna de hoy oculta los nombres de sus protagonistas y busca conscientemente un tono de ambigüedad.

 

Ocurre en Andalucía. El joven profesor de Universidad, doctor en Historia y amplias publicaciones a sus espaldas recibe de cierto organismo gubernativo el encargo de un trabajo de investigación sobre algunos acontecimientos de la guerra civil en el sur de España.El libro es entregado en tiempo y forma. Aquellos que han leído el original hablan de una obra excelente. Pero pasan meses, pasa mas de un año y no se manda a la imprenta. El autos acude inquieto a pedir explicaciones. Con medias palabras primero, y claramente después, en la editorial confiesas no atreverse a entregar el texto al responsable político, ya que su contenido resulta en desacuerdo con los preceptos de la llamada Memoria Histórica.

 

En suma, se pide al historiador que censure varios fragmentos del manuscrito. Para mayor precisión: alguno de los parrafos cuya censura se exige no corresponden a opiniones o tesis en debate, sino que son copias fieles de documentos de la época. La censura es ejercida directamente sobre el pasado. Media Memoria Histórica. El mismo día que tengo noticias de lo anterior, escucho por la radio al presidente Chaves: “nunca se ha disfrutado de una libertad de información y expresión más sólida, mas amplia y mas reconocida que en la actualidad”. No se porqué, pero recuerdo en ese momento cuando Stalin prohibía a los científicos de la Unión Soviética defender la tesis evolucionistas de Darwin frente a los errores de Lamarck; incluso se falseaban pruebas de laboratorio por órdenes llegadas del partido.

En tiempos de dictaduras explícitas, bien fuesen comunistas o fascistas, existía una censura previa y quedaba constancia del lápiz rojo del censor. Ahora, en los regímenes de sufragio universal y partido único, mejor dicho, de partido permanente, no existen, por innecesarios, mecanismos censores institucionales, el poder convierte a cada periodista, a cada editor, a cada rector de universidad, a cada conferenciante, a cada estudiosos de la historia en su propio censor. Democráticamente, pues, queda fijado el pensamiento oficial obligatorio. ¿Cómo resistir a un régimen semejante, que invoca en cada discurso la voluntad de la mayoría y en su nombre lo controla todo?

Los partidos de la oposición, a pesar de saber que no ganarán nunca las elecciones, deben combatir a cara de perro, para eso le pagamos los escaños en el parlamento. Pero de los ciudadanos del común no cabe exigir actos heroicos. Habrá, entonces, que recuperar la antigua doctrina de La Emboscadura, de la retirada al bosque, expuesta por Jünger hace mucho tiempo como forma de protesta cuando faltan libertades.

La palabra emboscado viene del que tiende una emboscada. No es alguien que se escabulle, que escapa y va a lo suyo. Muy al contrario; la retirada al bosque es sólo apariencia de retirada. Únicamente apariencia de abandono de la lucha, de retirada del mundo, de dejar el campo libre al partido permanente. En realidad, desde el borde de la espesura el emboscado observa y, si las condiciones son propicias, sale del bosque sin riesgos para dar pequeños golpes, a veces golpes minúsculos. El golpe de emboscadura mas inmediato y elemental es el voto; la papeleta secreta que nadie puede prever y castigar. En ocasiones produce cataclismos insospechados. También cuanta el chiste, el guiño, la alusión en el aula, un gesto, la frase perdida en una conferencia. Cuando el bosque se puebla con un millón de emboscados los regímenes de partido permanente mueren de forma natural.

D. Alfonso Lazo

Ex-profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla y Ex-concejal del Ayuntamiento de Sevilla por el Partido Socialista Obrero Español.

Aparecido en el diario El Mundo el Lunes 5 de Noviembre de 2007.

P.D.- En breves días os ampliaré información.

 

 

~ por kopiberto en 13 Noviembre, 2007.

Una respuesta to “Todos al Bosque”

  1. Hola estoy creando un periódico digital y me gustaría que colaborases conmigo.
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    Un saludo. Jose Guillermo. Lonuestro27@hotmail.com

    Ya te he agregado al messenger, me halaga bastante, ya me contarás el proyecto en cuanto coincidamos. Un saludo. Kopi

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