Del carril bici, el tranvía, y los roces, muchos roces.

Hablábamos hace un tiempo del Carril Bicique se estaba construyendo en Sevilla.metrocentro sevilla LLevando ya un tiempo, no mucho, instalado y en pleno funcionamiento -cada vez somos mas los usuarios habituales de la nueva infraestructura- creo que se podemos hacer un primer análisis de lo acontecido. El funcionamiento es, en general, bueno, sin embargo hay una problema, por desgracia bastante habitual en esta ciudad , la falta de respeto.

Hablamos de una falta de respeto mutua entre ciclistas y peatones. Los peatones invaden el carril bici para pasear, o simplemente porque hay menos gente caminando por ahí, normal, es una vía para ciclistas, no para peatones. Los peatones deben entender porqué y para qué está esa vía marcada en la calzada, y el porqué está mas cerca de la acera que del asfalto. Los ciclistas debemos entender que hay zonas en las que es muy difícil el tránsito independiente, y que nos vamos a encontrar dificultades. La intolerancia se está apoderando de ambos colectivos, y como no empecemos a respetarnos y a comprender, cada uno los problemas del otro, esto no va a funcionar bien, y, como casi siempre, saldremos perdiendo ambos.

Mención aparte merecen los coches, la conducción cada vez está mas difícil, muy pocos conductores respetan el código de circulación, y así nos va. Encima, nos achacan a los ciclistas la culpabilidad de gran parte de los problemas de tráfico, no esperemos ayuda.

El otro capítulo de roces aparece en la obra del tranvía. Tenemos una ciudad con un potencial enorme, con algunas iniciativas buenas, otras menos buenas, pero, cuando algo se hace, para bien o para mal, hay que hacerlo bien. Desde el principio de la obra conocida como metrocentro, que no es más que un tranvía urbano por parte del casco histórico de la ciudad, el ayuntamiento se encontró con la espada de la oposición en todo lo alto por la peatonalización de parte del recorrido de este tranvía. La obra multimillonaria se ha retrasado una y otra vez, y al final, como casi todo lo que se hace en esta bendita ciudad, se terminó con prisas.

Entre roces anda el juego, y es que, después de la monumental obra, llegan las pruebas, y voilà, nos encontramos con el problemita de última hora que aparece en las obras de esta ciudad desde tiempos inmemoriales. El Tranvía roza, roza con los andenes, y no puede doblar en condiciones. De nuevo, cienes y cienes de obreros corriendo, a marchas mas que forzadas, a quitar las baldosas que hace menos de un mes, con la misma prisa que ahora, estaban terminando de colocar para no deslucir la Semana Santa.

Al final, nada de nada, todo hecho con prisas y miles de errores a última hora, y, como dice el refrán: “aunque con ello hinches tu bolsillo, no dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy”.

~ por kopiberto en 8 Mayo, 2007.

2 comentarios to “Del carril bici, el tranvía, y los roces, muchos roces.”

  1. Chapó, colega.

    Creo que se podría decir más alto, pero no más claro.

    Un abrazo

  2. [...] por la Avenida nos hemos metido en la nueva tienda que Fnac ha abierto en Sevilla. Íbamos buscando encontrar el [...]

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